
Guía rápida vino Manzanilla:
- ¿Cómo se sirve la manzanilla? La manzanilla se sirve fría, a una temperatura entre 6 y 8 grados Celsius. Se recomienda servirla en una copa de vino blanco o en una copa de cata de jerez para apreciar mejor sus características organolépticas.
- ¿Cuál es el maridaje ideal para la manzanilla? La manzanilla es un vino muy versátil y combina bien con una gran variedad de platos. Se suele maridar con mariscos, como langostinos, camarones, ostras y mejillones, y con platos de jamón serrano, queso manchego, almendras y aceitunas.
- ¿Cuál es la mejor manera de almacenar la manzanilla? La manzanilla se debe almacenar en un lugar fresco, oscuro y sin cambios bruscos de temperatura. Después de abrir la botella, se recomienda consumirla en un plazo de tres o cuatro días para evitar la oxidación y mantener su frescura y sabor característicos.
Manzanilla - Vino blanco seco
La Manzanilla es un vino blanco seco y ligero elaborado exclusivamente en las ciudades de Sanlúcar de Barrameda y Jerez de la Frontera.
La principal diferencia entre la Manzanilla de Sanlúcar y la de Jerez es el clima. Sanlúcar está situada en la costa atlántica y, por lo tanto, está expuesta a la influencia de los vientos y la humedad del mar. Esta climatología única crea las condiciones perfectas para el desarrollo de un velo de levaduras conocido como "flor", que es esencial para la elaboración de este vino único.
Elaboración y crianza de la Manzanilla
El proceso de elaboración de la Manzanilla comienza con la selección cuidadosa de la uva Palomino Fino, que se prensa y se fermenta en barricas de roble americano. Después de la fermentación alcohólica, el vino se somete a una crianza en barricas bajo el sistema de soleras y criaderas.
Durante la crianza, el vino se mezcla con otros vinos más viejos, lo que aporta complejidad y equilibrio al sabor final del vino. En el caso de la Manzanilla, el vino se somete a una segunda fermentación en presencia de la "flor" de levaduras, que cubre la superficie del vino y lo protege de la oxidación. Esta levadura aporta al vino un sabor característico y distintivo.
Notas de Cata
Aspecto: La manzanilla es un vino claro y brillante con un color amarillo pajizo pálido. Puede tener una ligera turbidez debido a la falta de filtración, lo que es una característica deseada en este tipo de vino.
Aroma: La manzanilla tiene un aroma fresco y salino, con notas florales y cítricas. También puede tener un aroma a levadura, que es una consecuencia de su proceso de fermentación biológica.
Sabor: En boca, la manzanilla es seca y refrescante, con una acidez equilibrada y un final prolongado. Tiene un sabor salino, con notas de manzana verde y almendra. También puede tener un sabor a pan tostado debido a su crianza en barricas de roble.
Maridaje: La manzanilla es un excelente acompañamiento para los mariscos, como el camarón, la langosta y las ostras, ya que su sabor salino complementa perfectamente los sabores del mar. También es una buena opción para platos españoles como el jamón serrano, las croquetas y las tapas.

